Aasimar terrenal

Los aasimar son mortales cuyas almas albergan una chispa de los Planos Superiores. Tanto si descienden de un ser angelical como si están imbuidos de poder celestial, pueden encender esa chispa para traer la luz, la curación y la furia divina.
Los aasimar pueden surgir entre cualquier población de mortales. Se parecen a sus padres, pero viven hasta 160 años y tienen rasgos que insinúan su herencia celestial, como pecas metálicas, ojos brillantes, un halo o el color de la piel de un ángel (plateada, verde opalescente o roja cobriza). Al principio, estos rasgos son sutiles, pero se van haciendo evidentes cuando los aasimar aprenden a revelar toda su naturaleza. Rasgos Celestiales de los Aasimar
| d6 | Rasgo celestial |
|---|---|
| 1 | Pecas de color metálico, blanco o carbón |
| 2 | Ojos metálicos, luminosos u oscuros |
| 3 | Pela de un color muy vivido |
| 4 | Una sombra con un tono inusual |
| 5 | Un halo fantasmal te corona la cabeza |
| 6 | Tu piel tiene brillos arcoíris |
Origen: Manual del Jugador 2024
Legado de Aasimar
Rasgos raciales Aasimar terrenal
Tu personaje Aasimar terrenal tiene unos cuantos rasgos en común con el resto de miembros de su raza:
Velocidad. 9 metros
Manos curativas. Como acción de magia, tocas a una criatura y tiras una cantidad de d4 igual a tu bonificador por competencia. La criatura recupera una cantidad de puntos de golpe igual al resultado de la tirada. Cuando uses este atributo, no podrás volver a hacerlo hasta que finalices un descanso largo.
Portador de luz. Conoces el truco luz. El Carisma es tu aptitud mágica para lanzarlo.
Revelación celestial. Cuando alcances el nivel 3 de personaje, puedes transformarte como acción adicional y usar una de las opciones que aparecen a continuación (elige la opción cada vez que te transformes). La transformación dura 1 minuto o hasta que le pongas fin (no requiere acción). Cuando te transformes no podrás volver a hacerlo hasta que finalices un descanso largo.
Alas celestiales. Una vez en cada uno de tus turnos hasta que finalice la transformación, puedes infligir daño adicional a un objetivo cuando le hagas daño con un ataque o un conjuro. El daño adicional es igual a tu bonificador por competencia y el tipo de daño es necrótico para Mortaja necrótica o radiante para Alas celestiales y Fulgor interno.
Dos alas espectrales brotan temporalmente de tu espalda. Hasta que la transformación termine, tienes una velocidad volando igual a tu velocidad.
Fulgor interno. De tus ojos y tu boca surge temporalmente una luz abrasadora. Durante este tiempo, emites luz brillante en un radio de 3 metros y luz tenue 3 metros más allá y, al final de cado uno de tus turnos, cada criatura a 3 metros o menos de ti recibirá una cantidad de daño radiante igual a tu bonificador por competencia.
Mortaja necrótica. Tus ojos se vuelven brevemente pozos de oscuridad y unas alas que no te permiten volar brotan temporalmente de tu espalda. Las criaturas que no sean aliados y estén a 3 metros o menos de ti deberán superar una tirada de salvación de Carisma (clase de dificultad 8 más tu bonificador por Carisma y tu bonificador por competencia) o tendrán el estado asustado hasta el final de tu siguiente turno.
Rasgos raciales Aasimar
Como legado de Aasimar, tu personaje comparte también los rasgos de su especie:
Resistencia celestial. Tienes resistencia al daño necrótico y al radiante.
Visión en la oscuridad. Tienes visión en la oscuridad hasta 18 metros.