Animar a los muertos

Nivel 3, nigromancia

Origen: Reglas básicas
Componentes: V, S, M (una gota de sangre, un pedazo de carne y una pizca de polvo de huesos)
Tiempo de lanzamiento: 1 minuto
Alcance: 3 metros
Duración: Instantáneo
Listas de conjuros: Conjuros de clérigo y Conjuros de mago
Elige un montón de huesos o un cadáver de un humanoide Mediano o Pequeño dentro del alcance. El objetivo se convierte en una criatura muerta viviente: un esqueleto si eliges un montón de huesos o un zombi si eliges un cadáver (consulta los perfiles de las criaturas en el apéndice B). En cada uno de tus turnos, puedes usar una acción adicional para dar órdenes mentalmente a cada criatura que hayas creado con el conjuro que esté a 18 metros o menos de ti (si controlas a varias criaturas, puedes dar órdenes a cualesquiera de ellas a la vez transmitiéndole la misma orden a cada una). Tú decides qué acción llevará a cabo la criatura y adónde se moverá en su siguiente turno, o puedes dar una orden general, como proteger una cámara o un pasadizo. Si no das ninguna orden, la criatura hace la acción de esquivar y solo se mueve para evitar peligros. En cuanto se le dé una orden, la criatura la cumplirá hasta completar su tarea.
La criatura estará bajo tu control durante 24 horas, tras las cuales dejará de obedecer cualquier orden que le hayas dado. Para mantener el control sobre ella otras 24 horas, deberás volver a lanzarle este conjuro antes de que acabe el periodo actual de 24 horas. Este uso del conjuro refuerza tu control sobre hasta cuatro criaturas que hayas animado con él y no anima una nueva criatura.
Con un espacio de conjuro de nivel superior. Animas o refuerzas el control sobre dos criaturas muertas vivientes adicionales por cada nivel de conjuro por encima de 3 que tenga el espacio. Cada una de las criaturas debe proceder de un cadáver o un montón de huesos distinto.