Rapiñador

Has pasado incontables horas desmontando y reconstruyendo objetos complejos para aprender cómo funcionan, lo que te ha dado la habilidad de crear casi cualquier cosa a partir de los materiales más inverosímiles. Aunque tus objetos improvisados no duran mucho, suelen ser justo lo que necesitas en caso de apuro, y tus enemigos descubren que, aunque puedan desarmarte, el verdadero reto es mantenerte así. Las habitaciones cerradas, las trampas diabólicas y las situaciones desesperadas son distintos tipos de rompecabezas para ti, y los objetos mundanos que te rodean son las piezas que utilizas para improvisar tus propias soluciones.

  Origen: Guía del jugador avanzada

Volver arriba