Ermitaño

Vivías en la reclusión -ya sea en una comunidad resguardada, como un monasterio o completamente solo- por una parte importante de tu vida. Durante el tiempo que pasaste lejos del clamor de la sociedad, encontraste quietud, soledad, y quizá alguna de las respuestas que buscabas.

  Origen: Manual del Jugador

  Competencia con habilidades. Medicina y Religión

  Competencia con equipo del trasfondo. Kit de herborista

Crear personaje Ermitaño

La reclusión pacífica de tu extendido aislamiento te dio acceso a un único y poderoso descubrimiento. La exacta naturaleza de esta revelación depende de la naturaleza de tu reclusión. Podría ser una gran verdad acerca del cosmos, las deidades, los seres poderosos de otros planos o las fuerzas de la naturaleza. Podría ser un sitio que nadie más vio nunca. Podrías haber descubierto un hecho que fue olvidado hace mucho, o desenterrado alguna reliquia del pasado que podría reescribir la historia. Podría ser información potencialmente dañina para la gente que te consignó al exilio, y he ahí la razón por la cual regresas a la sociedad.

Trabaja con tu DM para determinar los detalles de tu descubrimiento y su impacto en la campaña.

¿Cuál fue la razón para tu aislamiento y qué cambió para permitirte terminar tu soledad? Puedes trabajar con tu DM para determinar la exacta naturaleza de tu reclusión, o puedes elegir o tirar en la tabla de abajo para determinar el motivo detrás de tu reclusión.

  1. Buscaba iluminación espiritual.
  2. Estaba participando de un estilo de vida comunal de acuerdo con los dictados de una orden religiosa.
  3. Fui exiliado por un crimen que no cometí.
  4. Me retiré de la sociedad después de un evento que alteró mi vida.
  5. Necesitaba un lugar tranquilo para trabajar en mi pintura, literatura, música o manifiesto.
  6. Necesitaba armonizar con la naturaleza, lejos de la civilización.
  7. Era el cuidador de una reliquia o ruina antigua.
  8. Era un peregrino en busca de una persona, lugar o reliquia de importancia espiritual.

Características sugeridas

Algunos ermitaños están acostumbrados a una vida de reclusión, mientras otros tratan de escapar y añoran la compañía. Ya sea que abracen la soledad o busquen escapar de ella, la vida solitaria moldea sus actitudes e ideales. Unos pocos se vuelven ligeramente trastornados por sus años lejos de la sociedad.
  1. Estuve aislado por tanto tiempo que raramente hablo, prefiriendo los gestos y algún gruñido ocasional.
  2. Estoy absolutamente calmado, incluso ante el desastre.
  3. El líder de mi comunidad tenía algo sabio que decir sobre todos los temas, y estoy deseoso de compartir su sabiduría.
  4. Siento tremenda empatía por todos los que sufren.
  5. No soy consciente de la etiqueta y las expectativas sociales.
  6. Conecto todo lo que me ocurre con un gran plan cósmico.
  7. A menudo me pierdo en mis propios pensamientos, sin ser consciente de mi entorno.
  8. Trabajo en una gran teoría filosófica y amo compartir mis ideas.
  1. Bien Mayor. Mis dones están destinados a ser compartidos con todos, no a ser usados para mi propio beneficio. (Bueno)
  2. Lógica. Las emociones no deben nublar nuestro sentido de lo que es correcto y verdadero, o nuestro razonamiento lógico. (Legal)
  3. Libre Pensamiento. La investigación y la curiosidad son los pilares del progreso. (Caótico)
  4. Poder. La soledad y la contemplación son caminos para el poder místico o mágico. (Maligno)
  5. Vive y Deja Vivir. Inmiscuirse en los asuntos de otros sólo genera problemas. (Neutral)
  6. Auto-Conocimiento. Si te conoces a ti mismo, no hay nada más que conocer. (Cualquiera)
  1. Nada es más importante que los demás miembros de mi orden o asociación ermitaña.
  2. Me recluí para ocultarme de aquellos que aún me deben estar dando caza. Algún día deberé confrontarlos.
  3. Aun busco la iluminación que perseguía durante mi reclusión, y aun me elude.
  4. Entré en reclusión por que amaba a alguien a quien no podía tener.
  5. Si aquello que descubrí saliera a la luz, traería la ruina al mundo.
  6. Mi aislamiento me ha dado una gran comprensión sobre un gran mal que solo yo puedo destruir.
  1. Ahora que he regresado al mundo, disfruto sus deleites quizás demasiado.
  2. Tengo pensamientos obscuros y sanguinarios que mi aislamiento y meditación no pudieron remediar.
  3. Soy dogmático en cuanto a mis pensamientos y filosofía.
  4. Permito que mi necesidad por ganar discusiones se anteponga a la amistad y la armonía.
  5. Podría arriesgar mucho para descubrir un poco de conocimiento perdido.
  6. Me gusta guardar secretos y no los compartiría con nadie.