Caballero del Rey

Fuiste uno de los más leales y honorables caballeros al servicio del Rey de Aranthis, defendiendo su vida, su reino y sus intereses con valor y determinación. Como Caballero del Rey, te entrenaste en las mejores academias, aprendiste a luchar en las guerras y participaste en las ceremonias reales, sirviendo como símbolo del poder y justicia del monarca. Ahora, por una razón u otra, has dejado de lado ese título formal para aventurarte por el mundo, pero tus habilidades y lealtades permanecen firmes, y tu historia sigue marcada por el servicio al trono.

  Origen: El Reino de Aranthis

  Competencia con habilidades. Atletismo y Persuasión

  Competencia con equipo del trasfondo. Lanza, Espada larga y Herramientas de herrero

Crear personaje Caballero del Rey

Tu antiguo puesto te ha dejado una red de contactos y favores que aún puedes reclamar. Mientras te encuentres en el Reino de Aranthis o en territorios aliados, puedes buscar el apoyo de la guardia real, nobles, o antiguos compañeros caballeros. Aunque no puedes pedir grandes ayudas de inmediato, siempre puedes contar con alojamiento, comida, o protección temporal si acudes a estas figuras de poder.

Características sugeridas

  1. Mi lealtad al rey es inquebrantable, incluso después de haber dejado mi puesto.
  2. Prefiero mantenerme en silencio y observar antes de actuar, como me enseñaron en la corte.
  3. Soy extremadamente formal y honro las tradiciones y costumbres de la caballería.
  4. Disfruto contando historias sobre las grandes batallas en las que luché por el reino.
  1. Honor: El honor es lo más importante para un caballero, y nunca romperé mis juramentos. (Legal)
  2. Protección: Mi deber es proteger a los débiles y defender la justicia, como me enseñó el Rey. (Bueno)
  3. Poder: Haber servido al rey me ha mostrado el valor del poder, y ahora quiero más para mí. (Maligno)
  4. Lealtad: Mi lealtad a la corona está por encima de todo, incluso de mi vida. (Legal)
  1. El Rey me confió un secreto antes de que dejara mi puesto, y juro protegerlo hasta el final.
  2. Serví bajo un noble o general que traicionó al reino, y busco restaurar mi honor y el del rey.
  3. Mi familia fue bendecida por el Rey, y les debo mi vida y mi éxito a su generosidad.
  4. Juré proteger a la familia real, y aunque ya no soy un caballero, cumpliré mi juramento.
  1. Mi sentido del deber a veces me lleva a desobedecer órdenes si siento que son injustas.
  2. Soy extremadamente rígido en mi forma de actuar y me cuesta adaptarme a nuevas formas de pensar.
  3. A menudo me dejo llevar por la nostalgia de los días en que servía al Rey, y hablo demasiado de ello.
  4. Mi lealtad a la corona a veces me ciega a las injusticias dentro de la misma nobleza.