Sonrisa de la Fortuna
Origen: Manual Necrético
Clase: La Dama de la Suerte
Nivel necesario: 6
Adquisición: Automático
Al terminar un descanso largo, tira 1d20, el cual no puede ser influenciado ni tu por tu Rasgo “Moneda de la Suerte” ni por ningún otro efecto similar.
1-5: La Dama de la Suerte exigirá un tributo de tu parte (en piezas de oro, o en objetos de valor, a criterio del DM).
6-15: No sucede nada.
16-20: Tu deuda con la Dama de la Suerte se reduce en un 25% (no funciona si tu deuda está en 0).
Si la Dama de la Suerte exige un tributo, puedes elegir obedecer o no. En cualquiera de los casos, tira 1d6, según el caso:
Ofreces tributo:
No sucede nada.
El tributo se resta de tu deuda con la Dama de la Suerte (no funciona si tu deuda está en 0).
Antes de tu próximo descanso largo, encontrarás, de alguna manera, por improbable que sea, una cantidad aleatoria de piezas de oro, determinada por una tirada de 2d100, y si tu deuda con la Dama de la Suerte está en 0, puedes añadir el doble de tu Bonificador por Competencia a la tirada.
Hasta tu próximo descanso largo, puedes añadir tu Modificador de Carisma a una única tirada de ataque, tirada de daño, prueba de habilidad o tirada de salvación (incluso si ya tiene añadido por defecto tu Modificador de Carisma), pero debes elegir hacerlo antes de realizar la tirada en cuestión.
Hasta tu próximo descanso largo, obtienes ventaja en las tiradas de salvación de muerte.
Obtienes Inspiración, y en caso de ya tenerla, podrás utilizarla dos veces antes de perderla.
No ofreces tributo, o tu tributo no satisface a la Dama de la Suerte:
Hasta tu próximo descanso largo, una de tus tiradas de ataque, pruebas de habilidad o tiradas de salvación, determinada por el DM, será un fallo crítico.
Hasta tu próximo descanso largo, los precios de todo lo que intentes comprar (incluyendo espacios de conjuro con tu Rasgo Servicio Adeudado), o que alguien intente comprar por ti, se incrementarán en un 25%, y cualquier prueba de habilidad que se realice para regatear tendrá desventaja.
Hasta tu próximo descanso largo, pierdes una competencia que tengas en tiradas de salvación o en habilidades.
Hasta tu próximo descanso largo, y a criterio del DM, cuando seas el objetivo de un ataque, conjuro u otro efecto que inflija daño, recibirás automáticamente el máximo posible de este.
La mitad de tu tributo (redondeado hacia abajo) se añade a tu deuda con la Dama de la Suerte.
No sucede nada.
Tu DM puede decidir, a su criterio y sin notificarlo, no aplicar los efectos negativos de no ofrecer tributo, y si no los aplica antes de que inicie tu próximo descanso largo, no podrá hacerlo más adelante.
A menos que el resultado lo indique, cualquier tributo que pagues no contribuye a saldar tu deuda con la Dama de la Suerte.